Como estoy en fase futurista 🙂 he querido compartir algunas reflexiones del gran Zygmunt Bauman sobre la vida líquida. Si quieres leer un libro profundo sobre el modelo de sociedad que estamos construyendo no te pierdas su libro.
Cuando patinamos sobre hielo quebradizo, nuestra seguridad depende de nuestra velocidad. Ralph Waldo Emerson, On Prudence.
Ya sabes que además de la polimatía y el renacimiento digital, las organizaciones exponenciales y la inteligencia artificial, me interesa el concepto líquido, de sociedad líquida, vida líquida, modernidad líquida.
Bauman y la vida líquida
Aquí van algunas reflexiones de Bauman que no tienen desperdicio e inciden en la caducidad, la velocidad y el vértigo de la modernidad líquida a la que parecemos inexorablemente abocados, con sus luces y sus sombras.
La sociedad moderna líquida no puede detenerse
- La vida en una sociedad moderna líquida no puede detenerse. Hay que modernizarse -léase: desprenderse, día sí, día también, de atributos que ya han rebasado su fecha de caducidad y despojarse de las identidades actualmente ensambladas o morir.
- En una sociedad moderna líquida, la industria de eliminación de residuos pasa a ocupar los puestos de mando de la economía de la vida líquida. La supervivencia de dicha sociedad y el bienestar de sus miembros dependen de la rapidez con la que los productos quedan relegados a meros desperdicios.
Correr para mantenerte en el mismo lugar
- Lo que se necesita ahora es correr con todas la fuerzas para mantenernos en el mismo lugar, pero alejados del cubo de la basura al que los del furgón de cola están condenados.
- Implica la aceptación de la desorientación, la inmunidad al vértigo y la adaptación al mareo, y la tolerancia de la ausencia de itinerario y de dirección y de lo indeterminado de la duración del viaje.
- La velocidad, y no la duración, es lo que importa. A la velocidad correcta, es posible consumir toda la eternidad dentro del presente continuo de la vida terrenal.
La vida líquida es devoradora, efímera y busca la destrucción creativa
- La vida líquida es una vida devoradora.
- En la vida líquida, la distinción entre consumidores y objetos de consumo es, muy a menudo, momentánea y efímera, y siempre condicional.
- La «destrucción creativa» es el modo de proceder de la vida líquida, pero lo que ese concepto silenciosamente pasa por alto y minimiza es que lo que esta creación destruye son otras formas de vida y, con ella, indirectamente, a los seres humanos que las practican.
Bauman y la modernidad líquida
Sobre las redes sociales, Bauman opina que:
El diálogo real no es hablar con gente que piensa lo mismo que tú. Las redes sociales no enseñan a dialogar porque es tan fácil evitar la controversia… Mucha gente usa las redes sociales no para unir, no para ampliar sus horizontes, sino al contrario, para encerrarse en lo que llamo zonas de confort, donde el único sonido que oyen es el eco de su voz, donde lo único que ven son los reflejos de su propia cara. Las redes son muy útiles, dan servicios muy placenteros, pero son una trampa.
¿Qué te parecen sus reflexiones?
¿También sientes vértigo cuando lo lees? 🙂 (cualquier opinión es bienvenida)


La vida liquida, ha destrozado a la clase social protagonista de todos los cambios hacia la socialdemocracia en Europa, la Clase Media. Era un estrato vertebrador social y se ha convertido en Precariado. Ello contribuye a generar sociedades polarizadas, e injustas.
Gracias por tu comentario, Rosa, la polarización social no es nada sana, pero no creo que la vida-sociedad líquida sea la culpable, aunque en muchos aspectos (casi todos) tampoco la vida líquida es sana por lo que tiene de compulsiva e irracional. En algún momento habría que parar y volver a los principios, pero no sé si es posible o habrá que reconducir este cohete en marcha a velocidad exponencial… un reto complicado… gracias de nuevo y un beso! Carlos
El sufrimiento también tiene sentido, un para qué, así como las relaciones profundas, el amor que te consume, el vivir intensamente y disfrutar la esperanza. En la vida líquida al tratar de evitar el sufrimiento y mantener el ritmo, me parece que inevitablemente se termina cayendo en un profoundo vacío existential. Qué opinas Carlos?
Hola Kathya, gracias por tu comentario, yo creo que tienes razón, y que no estamos preparados para vivir a esa velocidad a la que nos lleva la vida/sociedad líquida, nos queda todavía mucho que aprender para salvar ese abismo, besos