Cada vez creo más en el poder transformador de los hábitos (sí, es mi nueva obsesión). Ya me habrás escuchado más veces decir…
Siembra un pensamiento y cosecharás un acto;
Siembra un acto y cosecharás un hábito;
Siembra un hábito y cosecharás un carácter;
Siembra un carácter y cosecharas un destino.
Y también lo mismo me has escuchado poner como ejemplo la diferencia que hace Sartre entre una silla y el ser humano. Por resumir, la silla existe igual que es (la esencia de la silla es igual a la existencia de cada silla), y el ser humano, en cambio, determina lo que es (su esencia) a través de su existencia. ¡Ahí radica nuestra libertad! A través de lo que hacemos, podemos redefinir lo que somos. Como el hombre piensa, así el hombre es, decía James Allen. Como el ser humano actúa, así el ser humano es, y, en esto, los hábitos juegan un papel esencial.
Hace poco he aprendido algo del Mago More (gracias More!): a trabajar en base a «pomodoros» (además uso su app para Android). Un pomodoro es un slot de 30 m. en el que me concentro en hacer una única actividad y trato de eliminar cualquier distracción.
Uno de mis hábitos consiste en levantarme cada día a las 6:30 y dedicarle un pomodoro a mi nuevo libro (de 6:30 a 7:00, todos los días de la semana). A esa hora puedo concentrarme sin interrupciones y comienzo el día dando un paso en algo que me hace una ilusión terrible, lo que me llena de energía para el resto de mi jornada laboral, que ya sabes que me la paso caminando 🙂
Puede parecer que 30 m. no es nada, pero 30 m. al día son 15 h. al mes, aprox. dos jornadas laborales. Si le dedicas 2 jornadas al mes a estudiar cualquier cosa, lo que sea (big data, machine learning, metafísica de procesos, física cuántica, marketing digital, chino, PNL, mindfulness… ¡¡¡lo que tu quieras!!!) te garantizo que en unos meses estarás entre el 1% de personas que más saben sobre eso que elegiste, y al cabo de un año será como si hubieras hecho un máster en ese conocimiento específico (150-180 h).
Además, por si fuera poco, esa 1/2 hora diaria pondrá en marcha tu sistema reticular activador ascendente e identificarás oportunidades de aplicación de ese conocimiento cuando menos te lo esperes, o descubrirás contenidos relacionados donde antes no los veías. ¿Magia? No, sistema reticular.
¿De verdad no tienes 30 m. al día para dar pasos pequeños (pero constantes) en la dirección de uno de tus sueños?
Anímate y comparte conmigo tu experiencia. Me gustaría conocerla. Aquí compartiré contigo la mía. Un abrazo y a por ello.
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